La mayoría de los contadores eléctricos amarillos y verdes que los proveedores utilizan para facturar el consumo de energía pueden proporcionarnos información energética en forma de gráficas de consumo. En un intervalo de tiempo determinado (10 minutos, 10 segundos o menos), estas bonitas curvas nos informan de la potencia consumida. Aunque puedan parecer difíciles de explotar por la gran cantidad de datos que contienen, basta con procesarlas con unas herramientas adecuadas de análisis de datos para que se conviertan en una mina de información extremadamente útil para detectar posibles ahorros de energía.

La prueba en imágenes:

Curva de carga por analizar

¡Apagar la luz de noche!

Al analizar el extracto de la siguiente gráfica de consumo, se distinguen claramente los días (picos de consumo) de las noches (bajadas). Enseguida nos damos cuenta de que los equipos no se han apagado la noche del 17 de febrero. Detectar de manera automática este tipo de sucesos puede permitirnos reducir fácilmente el consumo energético.

¡Aislar mucho más!

curvas de carga

En la siguiente gráfica se compara la evolución de una curva de coste teórico y una curva de coste real de una misma instalación. La potencia que requiere la mayoría de los aparatos eléctricos depende de la temperatura interior de las instalaciones. Sin embargo, los registros de temperatura utilizados para calcular la curva azul se efectúan en el exterior de las instalaciones. Cuando la curva roja, que representa la potencia observada, no se adecua a la curva azul, significa que los registros exteriores de temperatura no son suficientes para explicar las variaciones de temperatura en el interior de las instalaciones. Este fenómeno puede ser la causa de un aislamiento ineficaz o de una gran sensibilidad a la radiación solar y puede duplicar la factura energética.

Rectificar para ahorrar

Analizar las gráficas de consumo permite estimar la parte de potencia reactiva en la potencia consumida. Es un componente de la potencia transportada que no es directamente útil para el funcionamiento de los aparatos eléctricos y que implica pérdidas de energía en las líneas de alta tensión. Además, los proveedores lo facturan aparte en los contratos amarillos y verdes, pero se puede compensar con módulos de rectificación disponibles a la venta a un precio bastante barato.

Como ha podido comprobar, entre los picos y las bajadas se oculta una información muy valiosa que dice mucho del consumo a quien sabe interpretar las gráficas. Para poder ahorrar energía, detectar instalaciones mal aisladas y evitar sobrecostes en la facturación, el análisis de las gráficas de consumo representa una fase imprescindible. ¿A qué espera para hacerlo?