Detrás de la cantidad a pagar, sus facturas de energía están llenas de información interesante para aquellos que saben cómo encontrarla. Centrémonos en los datos que no debe perderse.

  1. Los precios ofrecen una primera idea del tamaño del sitio y sus necesidades energéticas. En general, hay 2 tipos principales de tarifas según la potencia suscrita: menos de 36 kilovoltiamperios (kVA) (tarifas azules) y por encima de 36 kVA (antiguas tarifas amarillas), y por encima de 250 kVA (antiguas tarifas verdes).
  1. ¡La dirección ya es información valiosa! Al ubicar el sitio, es posible conocer la evolución diaria de las temperaturas y estimar la necesidad en calor (o frío) del sitio, para luego determinar su sensibilidad térmica.
  1. Para precios superiores a 36 kVA, la comparación entre la potencia alcanzada y la potencia suscrita puede detectar si su suscripción es adecuada para su consumo. El contador puede, pues, ser ajustado si los excedentes son frecuentes y, por tanto, caros y, por el contrario, sobre-ajustado si la potencia suscrita es muy superior a la potencia conseguida.
  1. La relación entre el consumo en horas de poca actividad y el consumo total anormalmente alto permite detectar los consumos que deben evitarse, como las luces o el aire acondicionado que permanecerían encendidos durante la noche.
  1. La evolución del consumo en kilowatios hora (kWh) permite establecer el perfil de consumo del sitio. ¿El sitio consume más invierno que verano? ¿En qué proporción? ¿Los picos de actividad se traducen en su consumo de energía?

El análisis de sus facturas de energía puede ser muy útil, especialmente para detectar posibles anomalías en el consumo, la facturación o incluso la regulación de su equipo. Siga el ejemplo (en francés) de la ciudad de Chesnay en su proyecto para reducir sus gastos operativos.

Para saber más (noticias en francés vía datanergy.fr)

Artículo publicado originalmente en datanergy.fr

vía Giulia Caputo, experta en Ciencia de datos en Deepki.