La tecnología como factor clave ante el reto de la descarbonización

Alberto Garcia
Date05 mayo 2022

La humanidad está ante uno de los momentos más decisivos de su historia.

De acuerdo con múltiples y recientes estudios, la temperatura global ascenderá un mínimo de 1.5 grados en los próximos años y el margen de reacción es escaso. Reunir los esfuerzos y definir una estrategia para no sobrepasar esa temperatura es crucial ya que para final de siglo, si se supera ese umbral, las consecuencias serán catastróficas y ejercerán un impacto directo en los alimentos, la seguridad y la salud humana. 

El objetivo de reducir el 45% de las emisiones totales de CO2 del planeta para 2030. 

Según Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el cambio climático «ya no es un problema futuro, es un problema ahora… el reloj avanza rápidamente«.

De todas formas, países, organismos supranacionales, entidades privadas y públicas y la sociedad en general, comienzan a dar pasos firmes en la dirección correcta. Un buen ejemplo de ello es que más de 1000 ciudades de todo el mundo ya se han comprometido a alcanzar el net-zero para 2050. Por otro lado, cabe mencionar el compromiso firme y transparente de descarbonización de la Net Zero Asset Owners Alliance (que gestiona $10 billones USD en activos) así como el hecho de que las transacciones de carbón han disminuido en un 76% desde 2015. Asimismo, el G20 se ha comprometido a poner fin a la financiación del carbón en el exterior, The Powering Past Coal Alliance ha elevado sus miembros a 16 y 44 países se han comprometido a realizar la transición hacia energía limpia.

El compromiso transversal de la sociedad es imparable. 

Podemos ver que a pesar del panorama desalentador, estamos en el camino: como sociedad sabemos lo que hay que hacer, los organismos mundiales están activa y constantemente creando estrategias para mitigar daños y los gobiernos de muchos países están comprometidos a trabajar colectivamente para reducir y revertir las emisiones de carbono a través de acciones concretas como la creación e implementación de regulación.

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Es fundamental saber que asumir este compromiso de ser netos en carbono no solo requiere de una profunda transformación por parte de las sociedades, estructuras gubernamentales y de la economía sino que también hacer realidad estos planes tiene un impacto inigualable en la economía real, y es ahí cuando el reto se magnifica.  Es inimaginable la cantidad de información y datos a recabar de forma ordenada para poder establecer criterios y poder medir en términos de sostenibilidad, así como para poder evaluar el impacto de las decisiones y predecir cuál será la trayectoria de descarbonización en los horizontes 2030 y 2050. Es por ello que el reto de la descarbonización descansa sobre los grandes avances de la tecnología y la digitalización.

Y es que, tal y como afirma Larry Fink, CEO de BlackRock, en su carta a los CEOs 2022, los próximos 1000 unicornios “no serán empresas de motores de búsqueda o de redes sociales, si no que serán startups sostenibles, innovadoras y escalables que ayudarán a descarbonizar y convertirán la transición energética en un proceso accesible para todos los consumidores”.

La tecnología permite dedicar tiempo y esfuerzos a doblegar el reto de ser netos en carbono, a tomar las decisiones sobre criterios razonables, contando con una base técnica y con proyecciones reales. De esta forma se detectan de manera automatizada los puntos de mejora y se perfecciona la sostenibilidad de los procesos y materiales de fabricación/construcción en relación a diversas industrias, además de que se produce una mejora en la gestión de los recursos. Aquí es donde entra el concepto de IA.

La IA ha demostrado un gran potencial en lo que se refiere a incrementar la producción industrial y automatizar cierto tipo de labor humana. También puede ayudar a la provisión de alimento mediante sistemas de agricultura de precisión o bioingeniería de cultivo y herbicidas, e incluso revolucionar la medicina tal como la conocemos mediante el uso de nuevos conceptos médicos basados en técnicas de precisión y mediante el uso de la personalización. Asimismo, tiene la posibilidad de habilitar sistemas con un bajo impacto ambiental y así crear economías circulares y ciudades inteligentes que hagan un uso eficiente de recursos y den preferencia a tecnologías tales como vehículos autónomos eléctricos, accesorios inteligentes y a las nuevas energías renovables. 

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Con respecto al cambio climático, se ha demostrado que la IA permitirá crear modelos predictivos que nos ayuden a entender y anticipar las posibles consecuencias, ofreciendo medidas de corrección para evitar los escenarios más catastróficos. La IA es una tecnología utilizada por Deepki para poder abordar y superar el reto de la descarbonización en el sector del Real Estate, que es el responsable del 35% de consumo total de energía del planeta y del 38% de las emisiones de CO2. La manera de lograrlo es  mediante la recopilación y el análisis de los datos pasados, presentes y futuros de los edificios: analizando su comportamiento y reglas de negocio, cruzando información de todas las fuentes disponibles como vulnerabilidad y riesgos climáticos, movilidad sostenible y demás. De esta forma,  Deepki puede proyectar cuál serán las emisiones de CO2 a nivel individual y de portfolio y agregar en horizontes los hitos temporales que marca el Acuerdo de París: 2030 y 2050. 

Además, esta combinación de tecnología y metodología permite detectar y simular qué impacto, a nivel económico y de emisiones, tendrá la estrategia en sus operaciones. 

Deepki no solo permite reducir la huella de carbono en todos los niveles sino que acompaña en la implementación de estrategias de compensación de las emisiones remanentes. Es de esta forma que el Real Estate se podría convertir en un sector de referencia en la descarbonización de la economía mundial para mitad de siglo. 

Sin duda, este es un gran ejemplo de cómo la tecnología contribuye al desarrollo de la humanidad y – afortunadamente – el reto de la sostenibilidad es contemporáneo al momento de mayor revolución tecnológica de nuestra historia moderna.