Las 6 etapas clave para reducir de forma eficaz su huella medioambiental

Berta Icart
Date03 noviembre 2021

Las partes implicadas y las numerosas leyes ambientales – cómo la ley de transición energética o la actualización del RITE – ejercen una presión cada vez mayor para reducir la huella medioambiental de los actores de los negocios minoristas. Pero a veces resulta difícil saber por dónde empezar para reducir el consumo energético. Además, sin una estrategia de eficiencia energética concreta, se emprenden a menudo de forma aleatoria y no tienen un seguimiento en el tiempo. Resulta pues imposible conocer su impacto real. Aquí tiene una guía de 6 etapas pragmáticas para ayudarle a reducir la huella medioambiental de forma eficaz. 


Primera etapa: Consigue una visión global de su parque inmobiliario

Antes que cualquier otra cosa, hay que tener una visión global de su parque inmobiliario: número de edificios, consumo total del parque inmobiliario, consumo por edificio, etc. Esta etapa puede basarse en la automatización de la recogida de los datos existentes y el mapeo entre facturas y edificios para conocer el consumo de cada edificio. Esto le permitirá también hacer balance sobre lo que paga y detectar posibles contratos huérfanos (contratos facturados pero no vinculados a ningún punto de envío) o contratos clandestinos (contratos facturados cuando se deberían de haber rescindido, por ejemplo, después de una mudanza). 

Segunda etapa: Controla sus facturas

Una vez que ya disponga de una visión global de su parque, empiece por comprobar las facturas de energía para asegurarse que no haya ningún error. Si la simplicidad de esta primera etapa puede incluso parecerle irrisoria, debe saber que los errores de facturación son muy numerosos: una media de 1 de cada 30 facturas de electricidad contienen errores y 1 de cada 100 facturas de gas también. Cada bloque de gasto de la factura debe comprobarse con el fin de asegurarse que no hay errores en la facturación.

Tercera etapa: Optimice sus contratos

Después de haber comprobado sus facturas, puede pasar a la optimización de sus contratos. De hecho, es habitual firmar contratos que le ofrecen un consumo de electricidad bastante superior a las necesidades reales. Aunque este consumo máximo autorizado le permita un consumo sin límites ni sanciones, representa un coste mensual importante. Recurrir a algoritmos permite bajar lo máximo posible el consumo máximo autorizado en el contrato, garantizando siempre el límite de consumo. Así, podrá tener un contrato más adaptado a sus necesidades a la vez que ahorra en el presupuesto energético. 

Cuarta etapa: Detecta los consumos anómalos

Una vez están controladas las facturas y optimizados los contratos, puede por fin entrar en el meollo del asunto y lanzarse a la implantación de un proceso de eficiencia energética. El objetivo es entonces detectar los lugares cuyo consumo es anormalmente elevado. Sin embargo, manténgase alerta: es totalmente normal que algunos edificios consuman más que otros en función de su superficie, de su zona geográfica, del clima, etc. Tiene entonces que comparar sus distintas ubicaciones siempre que las características sean las mismas. 

Además de corregir sus datos de consumo, también se recomienda dividir el parque inmobiliario en clusters de edificios similares entre sí, pero muy diferentes al resto. Recurrir al clustering de datos le permite sacar a la luz los edificios más consumidores de energía de cada grupo de edificios. Será sobre estos edificios sobre los que habrá que acometer las primeras acciones de gestión energética (ej.: campañas de relamping, cambio de equipos anticuados, etc.).

Quinta etapa: Priorice las acciones que poner en marcha

Una vez detectadas las anomalías de consumo, puede pasar a la puesta en marcha de acciones correctivas para reducir su nivel de consumo energético. Esta etapa puede parecer espantosa ya que prevemos que va a ser necesario realizar una inversión importante. Sin embargo, con una pequeña inversión inicial se pueden acometer muchas acciones prioritarias en “malos consumos” de su parque. Por ejemplo, la sensibilización de los equipos puede fomentar el tener más cuidado a la hora de apagar las luces y los equipos de calefacción fuera de los horarios de apertura y reducir el consumo. Además, los primeros ahorros realizados gracias a acciones baratas permiten poner en marcha acciones más costosas posteriormente.

Sexta etapa: Haz un seguimiento de las acciones implementadas y mida su eficacia

Después de haber fijado su plan de acción, es esencial garantizar una buena puesta en marcha de las acciones en el tiempo. Para ello, puede recurrir a una herramienta de seguimiento colaborativo en el que cada parte implicada podrá informarle sobre el estado de progreso de cada acción así como de las dificultades encontradas. 

Además de seguir el buen progreso del proyecto, también tendrá que garantizar la eficacia de las acciones llevadas a cabo calculando la reducción de los consumos energéticos. Sin embargo, este cálculo no es evidente ya que un ahorro energético es, por definición, la ausencia de consumo. Por tanto, tendrá que comparar los consumos energéticos antes y después de la puesta en marcha de sus acciones correctivas en un periodo similar o bien gracias a una proyección gráfica. 

Proyección gráfica que permite calcular la diferencia entre el consumo antes (curva azul) y después (curva verde) de la implementación de una acción correctiva.

Los negocios minoristas tienen una gran presión en cuanto a la reducción de su huella medioambiental. Saltar el paso puede dar miedo pero una metodología pragmática basada en los datos existentes es la clave del éxito. Para más detalles, no dude en (re)descubrir gratuitamente nuestro webinario “Reducir eficazmente tu presupuesto energético gracias a tus datos” concebido para estos destinatarios.